martes, 13 de septiembre de 2011

Capitulo dos - Te quiero.



Capitulo dos.


El trayecto en coche se me hizo muy largo, pero a la vez acogedor, no se si era porque iba con los ojos tapados y escuchando yo te esperaré de cali y el dandee, mi canción favorita, o por que el estaba junto a mi. Pero al fin no té como el motor del coche dejó de rugir, y en apenas unos segundo ya estaba entre sus brazos, su olor a colonia que le caracterizaba tanto, y fina piel siempre cálida, era como estar en mi propio sueño.
-           ¿Preparada para la sorpresa?
-           M… sí, creo que si…
-          ¿Crees? Si no estas total…
-          ¡Calla y enséñamelo de una vez!
Y de repente lo vi todo,  allí ante mis ojos estaba una de las cosas más bonitos que mis ojos nunca vieron, Santander, se veía completamente, cada lago, cada cuidad, los centros comerciales, las tiendas, las pequeñas casitas de los alrededores…
-          Es… impresionante, de verdad me encanta, muchísimas gracias.
Y nos perdimos entre beso y caricias. No llevábamos apenas tres horas en aquel magnifico lugar,  cuando ya teníamos que ir corriendo en busca del coche. Tenía unas ganas inmensas de sabes que era la nueva sorpresa, ¿Qué sería? Eran las siete de la tarde, a cenar no podía ser, no tengo ni idea, pero me muero de ganas por saberlo.
-          ¿Tienes ganas de saber lo que te espera en la próxima parada?
-          Un poco… Un poco mucho.
Samuel sonríe pero no comenta nada, al ver que no decía nada, decido empezar una nueva conversación.
-          Podrías darme un pista, no sé, como por ejemplo, si … ¿Falta mucho?
-          No, no mucho. No te impacientes princesa, que la espera tendrá su recompensa.
Ante mi veo pasar todas las tiendas del centro, todas las tiendas donde hemos pasado tarde comprando ropa las ca2mp, cafeterías donde después de una larga tarde de compras descansábamos tomando un buen chocolate con churros en invierno o un gran helado en verano. Mis hermanas, las echaba de menos… Hacía mucho que no las llamaba… y antes de darse cuenta empezó a sonar su móvil.
-          Ais, es mi móvil, ¿Dónde está?
-          En tu bolso en el asiento de detrás de ti.
-          Gracias, ya el veo. - ¿Sí?
Hablando del rey de roma que por la puerta asoma. Son ellas Julia,Ana,Lucia y Pétula, las cuatro saludando a la vez desde el móvil de Lucía.
-          ¡Hola Eli! ¿Qué tal? ¿Cómo va la tarde? ¿Qué habéis hecho?
-          Jope chicas, cuantas preguntas seguidas… Pues yo estoy muy bien, ahora mismo estoy en el coche dirigiéndome a un sitio sorpresa con Samu, y antes de venir para el sitio sorpresa hemos ido a sierra llana a ver toda Santander, es precioso chicas, yo nunca había estado.
-          ¡Oh! ¡ Que monos los dos! Por cierto, mañana vamos ha ahcer una fiesta en el local, van a venir todos, ¿vendrás,no? Si quierespuedes traer a Samu, así le conocemos formalmente.
-          Me aprece genial, ya se lo comentaré, pero yo voy de fijo. ¿Algun tipo de ropa en especial chicas o vamos en bauqeros?
-          Pues eso no lo habíamos pensado, gracias por preguntar, pero… yo creo que en vaqueros normal, ¿no? O con falda, ya sabes, como siempre. Bueno, muchos besos hermana, y ¡Pásatelo genial! Ya nos contarás, Un beso.
-          Vale, cuando llegue a casa os llamo y comentamos la ropa por skype. Gracias chicas, igualmente. Muchos besos.
Fiesta en el local… que recuerdos, ahí fui donde le conocí, pero, ¿Qué hago pensando en el ahora? No, no me lo puedo permitir. Alex es pasado un fallo de la vida.Que por cierto, ¿Qué será de el?
Hace tres meses más o menos, en una fiesta del local.
-          Eli, ¿Has visto como te mira ese chico?
-          ¡Que va Ana! Para ti todos los chicos me miran.
-          No, enserio vete a hablar con él, no para de echarte miradas, ya demás es mono.
-          ¡Pero si ni le conozco! Como voy a ir donde el así porque sí… que no.
-          No seas tonta hermana, ¡cuántas veces lo habrás hecho veces atrás! Además, es amigo de Jorge.
-          ¿Qué Jorge? Jorge, ¿mi Jorge? ¿Mi mejor amigo?
-          ¡Sí! ¿No lo sabías? Anda vete  y salúdale.
-          ¡Deséame suerte!
-          No la necesitas- y me besó la mejilla.
Estaba decidida a ir, ya me había dado la vuelta para ir, pero a dos pasos escasos el estaba ahí, frente a mi.
-          ¿Quieres beber algo?
Miré a ana, buscando una mirada que me dijera que hacer. Ella me respondió con una de sus sonrisas.
-          M… Estaría bien un vaso de vodka.
-          Tienes buen gusto… me gusta.
Sonrei, y esa sonrisa marcó el futuro de mi vida.


Otra vez en el coche.
Preferiria no haber recordado eso, no es una época de mi vida que me guste recordar, pero es imposible, fueron tres meses muy intensos, es la mitica estapa de la vida de un adolescente que parece sacada de una telenovela. No. No puedo permitirme seguir pensando en el.
-          Bueno, Me dijiste que faltaba poco, llevamos diez minutos de viaje desde eso, ¿Llegaremos algún día?
-          Sí, tranquila ya casi hemos llegado, dar la vuelta a esta esquina y… ¡aquí esta! Una de mis cafeterías preferías Lolo & Kiko, hacen unos churros y unos chocolates riquísimos.
-          ¿A si? Nunca había entrado, pero tiene buena pinta, venga entremos, tengo ganas de saborear ese magnífico chocolate con churros.
Aparcamos el coche dos manzanas después, bastante cerca, siendo en pleno centro. Ninguno de los dos dijimos nada hasta estar sentados en la mesa.
-          Bueno, ¿Te gusta? Si no te gusta podemos ir a cualquier otro sitio..
-          Samu, el sitio está genial, me encanta de verdad, ya les diré a las chicas que tenemos que venir aquí más a menudo. Por cierto, mañana tenemos una fiesta en el local, y las chicas me han dicho que si quieres venir y,  a mi me encantaría que fueras y te presento a todos mis amigos, te van a caer genial, de verdad.
-          Sinceramente, ¿crees que pintare mucho? Todos teneis catorce, quince años, a lo mejor no les gusta que esté.. Aunque me encantaría ir contigo y presentarme como tu novio.
Un beso, después otro un poco más largo y luego otro este último más largo y más tierno del anterior.
-          Han sido ellos los que me lo han dicho, yo creo que deberías ir, ¿Qué crees que pensarán si te invitan y no vienes? No quedarías muy bien, y eres mi novio, tienes que estar a mi altura.
-          Que graciosilla… bueno iré, pero me debes una.
-          Te quiero.
Esas palabras salieron de mi boca sin pensarlas, no era yo quién las decía, sino mi corazón, por primera vez en mi vida sentía que lo sentía de verdad.
Nos besamos, nos besamos durante mucho rato, nos hubiéramos seguido besando sino hubiese sido que la camarera llegó.
-          Mm… el chocolate está buenísimo, no sé cómo no he conocido este lugar antes, todo lo que me he estado perdiendo.
-          Yo conozco este sitio desde pequeño, venía con mi abuelo todos los domingos a tomarme un mosto.
-          Oh… Un mostito, que ricura…
-          No seas mala, no creo que tu de pequeña tomaras mucho vodka.
-          Bueno, pero yo tomaba coca-cola, como todos los niños
-          Bueno, dejemos este tema que no lleva a ninguna parte… ¿Nos vamos?
-          Me parece bien ,además es tarde tengo que llamar a mis hermanas
-          Eh… Eli, había pensado que como tu madre no viene hasta dentro de tres días, podría… podría pasar la noche en tu casa
-          Me parece genial.
Y juntos, sonrientes, de la mano, como dos enamorados se subieron en el coche y cantando al unísono, la canción de yo te esperaré, la que se había vuelto su canción llegaron a la casa.
-          Voy a llamar a mi madre antes de entrar en casa, por si acaso.
Marco su número en mi móvil, pii..pii…pii..
-          ¿Sí?
-          Hola mamá, soy Elizabeth, ¿Qué hiciste alfinal? ¿te fuiste de viaje?
-          Sí, te lo he dejado en una nota en la cocina, lo siento por no llamarte, pero pensé que estarías con las chicas y para no molestarte, vuelvo dentro de una semana cariño, he dejado comida, de todas formas si no te llega o no lo quieres tienes dinero en el armario, para que compres lo que necesites, ¿Vale?  Por cierto, ¿Por dónde andas ahora? No vuelvas muy tarde a casa.
-          Me acabo de bajar del bus, voy a llegar a casa dentro de poco. Pásatelo muy bien mamá, y disfruta de tus vacaciones, quédate el tiempo que sea necesario. Te echaré de menos, te quiero mamá.
-          Y yo a ti también hija mía.
Bueno, parece que está todo perfecto, siete días para estar con la persona que más quiero en casa, será perfecto.
-          Todo en orden, podemos pasar.
-          Creo que hemos tenido mucha suerte en que tu madre justo se valla hoy
-          Fijo que tu lo tenias todo planeado..
-          No, esta vez ha sido suerte. Voy a llamar a mi madre para decirla que no voy a dormir, entra, ahora paso.
Tengo poco tiempo, voy ha hacer esta noche especial. Subo corriendo als escaleras cojo velas, no sé cómo puedo tener velas en mi cuarto, pero bueno, lo agradezco ahora mismo. Oigo sus pasos las enciendo rápidamente y pongo a calentar unos tallarines a al carbonara que me ha dejado mi madre, creo que está noche será perfecta.
-          Bueno ya está, algúndía tendré que dormir en casa, que si no duermo en toda la semana en casa sospechará algo y no me apetece tener que estar dando explicaciones…
Cuando vio la especie de cena romántica que había improvisado en un cuarto de hora a Samu se le quedaron lso ojos como platos, me miró, miró a al mesa y otra vez a mí, y me beso, me besó como si no hubiera mañana, no sé cómo pero acabamos los dos tumbados en el sofá. Después de un largo rato de ternura y caricias, decidimos que era la hora de comer.
-          Ug, me suenan las tripas- comentó Samuel.
-          Una Buena forma de dejar caer que tienes hambre…
-          Tienes razón, tengo hambre
-          Anda, acompáñame a calentar los tallarines.
La cena transcurrió perfectamente, comentarios de una u otra cosa, bebimos, reimos… fue perfecto.
-          Puedes ir subiendo si quieres, meto los platos en el lavavajillas y subo, puedes ir preparándote y eso, por cierto, no tienes pijama, ¿no?
-          Mmm… creo que no, pero bueno, puedo dormir en ropa interior, si no te importa
-          Como quieras, pero sube y vete preparándolo anda que ahora subo.- Se despidieron un un largo beso- ah! Y si ves que vas a tener frio en mi armario hay una manta.
-          No creo, que tenga frio.
-          Vale, hasta ahora.
Bueno, creo que debería de llamarlas, si no se enfadaran, aun que ya es tarde… Bueno llamaré a Ana y que las informe por el tuenti que seguro que están conectadas.
-          ¿Sí?
-          Hola Ana, ¿Te he despertado?
-          Ah ¡Hola Eli! No, que va, estoy en el tuenti, ya pensaba que no llamarías.
-          Ala! Cuando no os he llamado yo un día, yo te lo cuento a ti y tu se lo dices a ellas por el tuenti, ¿Vale?
-          Vale, pero cuéntamelo todo.
-          Bueno, pues el lugar secreto al que me llevaba era una cafetería que está genial, tenemos que ir un día nosotras, tomamos un chocolate con churros riquísimo, el mejor que he probado, y después como mi madre se ha ido de vacaciones una semana con el novio, hemos venido a  cenar a casa, y...se va a quedar a dormir.
-          ¿Qué me estás diciendo? ¿Qué vas a dormir con él? Que calladito te lo tenías, guapa. Pero bueno, no hagas anda que tu no quieras eh…
-          Ana por favor, ya sabes que eso no va a pasar, por lo menos hoy.
Rimos juntas, nos lo contamos todo, las novedades de ese larguísimo día que hemos pasado separadas. Colgamos. Que ya es hora, Samuel estará arriba esperándola, a lo mejor se ha quedado dormido ya, bueno será mejor que suba ya. Primero me iré a lavar los dientes.
-          Hola, pensé que ya estarías durmiendo. Lo siento por tardar tanto, pero tenía que llamarlas, si no estarían toda la noche haciendo perdidas, y nos cortarían el rollo.
-          No te preocupes, yo e estado conectado al tuenti todo este tiempo, me encantaría poder poner una foto nuestra de perfil y poner mil y un estados diciendo todo lo que te quiero.
-          Bueno, lo que podríamos hacer, es… poner un estado con una frase, que solo entendamos tu y yo, una frase nuestra, pero a la vez diferente, ¿te parece bien? Así nosotros podremos dedicarnos estados sin que los demás lo sepan
-          Me parece una idea genial, esta noche la pensamos entre los dos, ¿vale?
-          Muy bien, y ahora, podríamos hacernos fotos juntos, ¿Te parece?
-          Me parece genial.
Y pasamos las horas entre poses, fotos, besos, caricias y amor, sobre todo eso. No sé cuántas fotos hicimos, por lo menos cien, me daba pena no poder enseñárselas a todo el mundo, porque de ganas lo hacía, gritarle al mundo entero que él era mío y de nadie más. De repente algo pasó por mi mente.
-          Samu, ¿y no te molesta… el tema... del sexo? Es decir, tienes veintitrés años, es obvio que no eres virgen y yo sí, y soy muy joven…
-          Elizabeth, eso no es lo importante en una relación, lo importante es que te quiero, y que cuando tu veas que estás preparada me lo dirás y pasará, y será precioso, yo haré que tu primera vez sea preciosa.
-          ¡Dios! Eres perfecto cariño.
Y así pasó la noche entre besos, caricias y dos personas que se quieren durmiendo juntos en las mismas camas, abrazados, sin importar lo demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario