Capitulo tres.
Es impresionante como ha cambiado mi vida en tan solo un día, Samuel, ha pasado de ser mi hermano mayor, a ser mi novio, alguien por la cual daría todo, que giro de ciento ochenta grados, nunca lo hubiera podido imaginar, es impresionante, lo tengo todo, tengo cuatro hermanas perfectas, mis mejores amigas que me están apoyando un montón y me han apoyado un montón, y el novio perfecto. No sé qué más puedo pedir.
Nada más terminar de ducharme y secarme el pelo llame a Julia. Contestó al tercer pitido.
- ¿Sí?
- Hola Juli, ¿Qué tal la mañana? ¿Te he despertado?
- ¡Ah! ¡Hola Eli! No, que va, hoy he madrugado quiero estar perfecta para la fiesta del local, ¿Va a ir Samuel?
- Sí, me dijo que no sabía si encajaría muy bien, pero que iría por mi
- ¡Oh! Qué lindo tía, me cae bien, tiene pinta de que te quiere de verdad
- Eso espero, pero bueno, volviendo al tema de la fiesta, ¿Qué ropa vas a llevar? Yo me estoy decidiendo entre los vaqueros blancos con la camiseta de rayas coloridas que enseña en hombro, o los vaqueros claritos con la camiseta de tirantes blanca y la camiseta esa vaquera…
- Mm… lo primero, hace mucho que no te lo poner, pero te queda muy bien. Pues yo no sé que ponerme, es que no me queda bien nada…
- No seas mentirosa, si a ti te queda bien cualquier cosa
- Bueno, no voy a discutir contigo, pero estoy entre el vaquero blanco con la camiseta a rayas blancas y verdes y las victoria verdes o el pantalón vaquero marrón con la camiseta roja de tirantes que me regalasteis con la chaqueta entre marrón y beige…
- Yo creo que para la fiesta del bajo mejor el conjunto verde y blanco
- Vale, perfecto y el pelo, ¿Como lo hago?
- Mm… yo creo que lo voy a llevar suelto como siempre, que se que te gusta…
- Ya sabes que a mí me gusta todo lo que tú te hagas, grrr. - se ríen juntas-
- Y tú, pues no sé, alísatelo como lo llevaste en el cumpleaños de Ana, estabas guapísima, como siempre, pero un poco más.
- No seas tonta anda… una pregunta Eli, y.. si te encentras con Alex, ¿Qué harás?
- Buff...no lo sé, no lo había pensado, pero seguramente diré: Samu, este es Alex, es mi ex novio, ya te contaré en otro momento
- No sé, ¿y si todavía sientes algo por él?
- No, no siento nada por él, está olvidado, y si cuando le vea, siento algo, lo único que sentiré es asco
- Vale, de acuerdo no te enfades, bueno, me voy que tengo mucho que preparar, te paso a buscar a las 4, hemos quedado todas en el bajo a las 4,30. Un beso cariño, te quiero.
- Y yo a ti, hasta luego amor. Un beso.
Al colgar hay algo que no se me iba de la cabeza, Alex, tiene razón, ¿y si cuando le vea todavía siento algo por él? ¿Qué hago? No, no voy ah hacer nada, no puedo olvidar todo el daño que me hizo, me utilizó, el no me quería, yo se lo di todo, y el solo me dio llantos…
Hace apenas dos semanas. Una conversación por tuenti.
- ¡Hola cariño! – Saludé emocionada, hacia un día habíamos cumplido los tres meses, estaba tan contenta.
- Hola
- ¿Qué tal? J
- Bien ¿y tú?
- Muy bien, oyes ¿te pasa algo?
- No, nada…
- A mí no me mientas eh… dime lo que te pasa.
- Es que sé que te va ha hacer daño, y no quiero hacerte daño
- Venga Alex, no te andes con rodeos, cuéntamelo de una vez
- Mira, el sábado, estaba un poco borracho y... lo volví ha hacer.. me volví a liar con Oli…
- No puedo creerlo… ¿De verdad? ¡Joder! Te perdoné la primera vez, me prometiste que no lo volverías a hacer, has jugado conmigo… las veces que te creí, que creí que no me habías puesto los cuernos, eran verdad, ¿no? Me has estado mintiendo estos tres meses…
- Joder Eli, que quieres que haga estaba un poco borracho, yo no sabía lo que hacía… y no, te juro que era mentira solo han sido esas dos
- No te creo, porque eres una desecho humano, que no tiene sentimientos y que su hobbie es hacer daño a las personas
- No digas eso, o conseguirás que me enfade
- ¿Te crees que me importa? Enfádate si quieres ya no me importas, puedes irte y tirarte a todas las que quieras, pero vas a cavar solo en una esquina
- No quiero seguir discutiendo contigo
- Yo tampoco, pero te digo una cosa, como me entere de que lo que me has dihco que era mentira es verdad, seré tu peor pesadilla, así que es tu última oportunidad, ¿era verdad o mentira?
- Es.. ¡Verdad! ¿Vale? ¿contenta? Joder, que eres una pesada, no tienes el más mínimo derecho a decir esas cosas, porque no son verdad
- ¿Qué no son verdad? Eres un puto gigoló sin sentimientos.
- Seré un puto gigoló, pero aquí la única que acaba mal eres tú.
Alex se ha desconectado.
Creo que ese fue de los peores días de mi vida, no le volví a ver, ni a saber nada más de el. Hoy le volveré a ver, y no sé como voy a reaccionar, no, reaccionaré bien, estoy con un chico que es perfecto, Alex es pasado. El sonido de mi móvil rompió mis pensamientos. Era Samuel.
- ¡Hola mi príncipe!
- ¡Hola princesa! ¿Qué tal la mañana sin mi?
- Pues… muy sola… Pero bueno, no he tenido casi tiempo ni de pensar, con todo lo que tengo que preparar para al fiesta del local…- Mentí-
- Jope mi niña, que es una quedada con los amigos, sin más, ¿no?
- Mm… más o menos, bueno te dejo que voy a comer, ¿vienes?
- No, voy a comer con mi madre, lo siento, pero te voy a buscar para ir a al fiesta del local y te doy una cosa, es el objeto de más valor que tengo, y te lo voy a dar.
- Vale, ahora llamo a Julia y la digo que no me pase a buscar. Pero si es lo que más valor que tienes, no me parece bien que me lo des, es tuyo…
- Si me quieres te lo quedarás… ¿A que hora te paso a buscar?
- A las cuatro. Un Beso, te quiero mi vida.
- Y yo a ti princesa.
¿Qué será lo que me va a dar? Tengo ganas de saberlo, bueno lo primero, voy a mandarle el SMS a Julia diciéndola que no me venga a buscar y de paso se lo digo.
- Hola hermana, no hace falta que me vengas a buscar, va a llevarme Samuel, ¿Sabes qué? Me ha dicho que me va a regalar una cosa, que es el objeto con más valor que tiene. Que intriga tía, quiero saber lo que es, viniendo de él será algo precioso, bueno luego nos vemos, te quiero hermana.
A los cinco minuto sonó mi móvil un SMS de Julia.
- Ah vale… no pasa nada, pues en el local a las 4, 4.30, ¿Vale? Jope, pues no sé, será un collar, o algo que le regalaría su padre o… ¡no sé! ¡Jajaja! Parece buena persona, haber que pasa al final, que también Alex parecía majo y.. mírale, pero bueno. Te quiero.
Bueno, ya está todo arreglado… solo falta la comida, mm... hay, macarrones con tomate y bonito, pescado, o judías verdes… mm… creo que hoy comeré pescado…
Después de comer, me fui arriba me puse la ropa, me maquillé me asee, estaba perfecta, aun faltaban diez minutos para que llegara y me puse a recoger la casa. Antes de que me diera cuenta el ya estaba allí, tocando al timbre. Le salude con un largo beso.
- ¡Hola cariño! ¿Me hechaste de menos?- Le pregunté con una sonrisa en la cara.
- Hola preciosa, pues sinceramente, sí, bastante, me hubiera encantado venir a comer contigo…
- Bueno, no se puede todo en esta vida, otro día vendrás a dormir, ¿no?
- Más de un día, volveré a dormir contigo, mañana podríamos ver una peli, ¿Has visto la del diario de noa?
- M… no, ¿cuál es esa?
- Te lo explico durante el camino, súbete al coche o llegaremos tarde…
- Bueno, ya estamos en el coche, ahora explícame lo de la película
- Es mi película favorita, es romántica, siempre lloro con el final
- ¿Qué pasa? ¿quieres verme llorar?
- ¡No! Pero es preciosa y me encantaría que la vieras conmigo
- Entonces, trato hecho, mañana tarde en mi casa de película.
Llegamos en diez minutos, y ellas ya estaban ahí, ¡Dios! Tan perfectas como siempre Julia que siempre tenía esos preciosos rizos castaños tierra, ahora los llevaba lisos perfectos, sus ojos marrones brillaban de alegría y llevaba su vestimenta verde y blanca que yo la dije.
Luego estaba Ana con su cabello castaño corto, ahora un poco más largo que anteriormente, por los hombros, con la camiseta azul que la regala Elena y Jorge por su cumpleaños y ese vaquero blanco, y sus ojos castaños no apartaban la vista de mi y de Samuel, pero no eran alegres como los de las otras.
Pétula alta y guapa como siempre, con sus hermosos ojos azules como el cielo y el cabello castaño con reflejos que le hacían aclarar un poco, llevaba como siempre una ropa perfecta una blusa blanca medio transparente con un pantalón de pana de pitillo color caqui, estaba guapísima.
Y por último, no menos importante mi Lucía, mi chiquitina y preciosa Lucía, con el cabello recién cortado, negro como le carbón, los ojos no mucho más claros y vestida con un magnifico chaleco de pelo. Son preciosas y perfectas las cuatro.
- ¡hola chicas!
- Hola parejita-ríen y saludan las cuatro a la vez-
- Hola mira, Estas son Pétula,Lucía,Julia y Ana que ya al conocías, chicas este es Samuel, mi chico como ya sabéis.
Los seis charlamos y nos vamos conociendo un poco mejor, no tardan mucho en venir los invitados, Jorge con Elena, como siempre, Están todos lo de clase, gente que no conozco, y para finalizar, como no, ahí está Alex. Sonriendo como siempre lo hacía. ¿Qué hago? Voy directamente hacia él y le presento a Samu? No, pensará que soy una desesperada, mejor espero a que venga él. Es guapísimo. Ha pasado delante de mi como si no hubiera ocurrido nada, me ha mirado, a sonreído y a seguido su camino. ¿Pensará que Samuel es mi hermano? Porqué perfectamente lo puede ser, es más mi hermano es dos años más joven que él… Espero que haya hecho bien diciéndole que sí.
Cuando entramos la gente ya estaba con su contentín en el cuerpo y bailando como locos, esa idea era algo que me encantaba, pero que me aterrorizaba por otra parte. ¿Qué estoy diciendo? Tengo catorce años, la idea de estar en una fiesta con un montón de chicos, la persona más importante de mi vida, buena música, mis mejores amigas y alcohol,¿ y me aterroriza al idea?
- Eli, cariño ¿Te pasa algo?
- Mm… no, tranquilo, venga, voy a presentarte a mis amigos.
¿Por qué no se lo cuento? No, es mejor cuando llegue el momento de presentarle a Alex, ya se lo contaré. Poco a poco le fui presentando a todos mis amigos, A Elena y a Jorge, A Daniel y a Julián, A Joe y a Nick, hasta que alfinal solo quedó el, antes de darme cuenta ya se dirigía hacia mí.
- Hola Eli, ¿Qué es de tu vida?
- Ah… Hola Alex, pues muy bien ¿Y la tuya?
- Pues muy bien, como siempre, nada serio. No quiero seguir haciendo daño, como lo que te hice a ti.
Oh dios mío lo que ha dicho, ¿Qué estará pensando ahora mismo Samuel? Tengo que reaccionar rápido.
- ¿A si? Eso no es lo que dicen, se comentan que incluso ahora mismo tienes novia…
- Bueno, ya sabes las malas lenguas… Bueno, y este ¿Quién es? ¿Tu primo?
- Mm… No, Alex, este es mi novio Samuel.
- ¿Tu novio? Que tiene… por lo menos treinta años…
- Veintitrés para veinticuatro, para ser exactos.
- Joder, se ve que lo mío te traumatizo eh…
- No te líes tanto, Alex, puede que en verdad nunca te quise, porque a el le conozco bastante antes que a ti.
Y con esas mismas me fui hacia otra parte, con mis cuatro hermanas. ¿Qué pasará por la mente de Samuel?
- Eh… ¿No me tienes que decir nada?
- ¿Era tu ex?
- Sí…
- ¿Me has traído aquí para que conociera a a tu ex?
- ¡No! Por Dios, no sabía que iba a venir, pero es uno de los mejores amigos de Jorge, que es mi mejor amigo, no e venido para que le conozcas a él.
- Como entenderás, después de todo lo que me has contado, no creo que me haga mucha ilusión conocerle…
- Ni a mí, créeme, pero ¿qué quieres? No hay otra opción, además así le doy envidia con el pedazo de novio que tengo.
Y entre besos, bailes, largos tragos, quinitos, largar charlas nos perdimos hasta la espesura de la noche. Hacía frio más de uno se fue a casa pronto, quedamos diez personas al final, aguantando. Eran las cinco de la mañana, no puedo más, quiero irme a casa y esconderme bajo las sábanas de mi cama.
- Samu, vámonos anda, estoy cansada y mañana tengo que madrugar.
- ¿Mañana? ¿Para qué?
- Voy a ir con las chicas de compras, tenemos que comprarnos la ropa del verano
- ¿Y la película?
- Voy por la mañana, por eso he dicho de madrugar, tranquilo no se me olvida lo de la película.
- Más te vale, venga vamos dormilona, estás tú como para ir de fiesta, aguanto yo más que tu y eso que tengo casi diez años más que tu.
- Pero tú no hay madrugado para limpiarlo todo, no tienes escusa. ¡Venga vamos!
El camino se me pasó bastante rápida, estoy pensando que me dormí, A lo mejor tiene razón y no aguanto nada… ¡La culpa la tiene él! Que es el culpable de no dejarme dormir por las noches. Lo único que hago es pensar en él una y otra vez, creo, que estar enamorada no es sano. La despedida ha sido bastante seca un beso y se ha ido, ¿Seguirá molesto por lo de Alex? Si es así, ya se le pasará, no voy a pedirle perdón. La llegada a casa no fue muy acogedora la verdad, estaba todo tan oscuro y frio. Estaba sola. Una enorme tristeza me invadió por dentro, por primera vez en mi vida, echaba de menos a mi madre, a las broncas anda más entrar por casa por haber llegado tan tarde, por dejar todo por ahí tirado, pero desde la muerte de mi padre, ella ya no era la misma, no era mi madre, se comportaba como si tuviera veinte años, la echaba de menos. ¿La llamo? Sí, creo que lo mejor será llamarla.
- ¿diga?- contestó rápidamente, al tercer pitido.
- ¡hola mamá!
- Hola cariño, ¿Qué tal el día?
- Bastante bien, hoy hemos estado toda la tarde en el local
- ¿Acabas de llegar a casa?
- Sí, es que terminaron llegando unos amigos y montamos una pequeña fiesta. ¿No te habrás enfadado, no? – ¿Enfadarse? ¿Qué estaba diciendo? Hacía años que mi madre no se preocupaba por mí, lo raro era que me cogiera el teléfono.
- No cariño, sabes que yo te dejo venir a la hora que quieras, pero ten cuidado.
- Siempre lo tengo. ¿Te lo estas pasando bien?
- Sí, Zamora es un lugar precioso, y Adam se está portando muy bien conmigo.
- ¡Ah! ¿se llama Adam?
- Sí, cuando lleguemos ya te le presentaré. A lo mejor nos quedamos unos días más, se está tan bien…
- Quédate el tiempo que haga falta mamá, ya no tengo diez años.
- Vale, te quiero hija mía. Un beso.
- Un beso mamá, te quiero.
¿Cómo podía tener un novio tan pronto si apenas hacia un año que falleció mi padre? Papá, como te echo de menos, me encantaría que aquel día ese coche me hubiera pillado a mi…
Un caluroso día de verano, hace apenas un año.
- Eli, ¿Me acompañas a comprar el pan y el periódico? Si te portas bien, luego te compraré lo que quieras
- Me parece buena idea, pero no digas eso papá, yo siempre me porto bien y, a parte no tengo diez años…
- No, tienes razón mi niña se ha hecho mayor, ya tiene trece años… pasa tan rápido el tiempo…
- No te me pongas ñoñas papá…
Nada más salir de casa, había un paso de cebra para ir a la acera de enfrente, si yo no hubiera salido corriendo por aquel paso de peatones sin mirar, mi padre no hubiera salido detrás de mi pasa salvarme y ahora mismo el viviría.
Nunca me perdonaré lo que pasó aquel día… basta de lamentos, me voy a la cama. ¡Dios! Toda la cama huele a él, a su fragancia… otra noche que no podré dormir. Y sola, perdida entre las sábanas y su olor, me tiré toda la noche sin dormir pensando en el, como aquella doncella que piensa en su caballero.
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